En Mallorca cada vez más hogares suman dos decisiones que encajan de forma natural: poner placas solares en el tejado e instalar un punto de recarga para el coche eléctrico. En VATSOLAR nos lo preguntan a menudo, y la respuesta corta es que tienen mucho sentido juntas, porque el sol que sobra durante el día se convierte en kilómetros para el coche. Este artículo explica cómo funciona esa combinación, cuánta potencia necesitas y por qué vale la pena plantearlo como un solo proyecto.
Por qué placas y cargador encajan en Baleares
Un coche eléctrico es el consumo más grande y más flexible que suele tener una casa. No hace falta cargarlo a una hora concreta: basta con que esté listo cuando sales. Y en Mallorca, donde hay muchas horas de sol a lo largo del año, esa flexibilidad es exactamente lo que hace que las placas solares y el cargador se complementen.
Sin cargador, buena parte de la energía que producen las placas al mediodía, cuando en casa casi no hay nadie, se vierte a la red a un precio de excedente bajo. Con un coche enchufado durante esas horas, ese mismo excedente deja de irse y se queda en el vehículo en forma de autonomía.
Cargar con el excedente solar: cómo funciona
La idea es sencilla: cuando las placas producen más de lo que la casa consume, ese sobrante se envía al cargador en lugar de verterlo a la red.
Los cargadores con gestión dinámica de carga lo hacen de forma automática. Miden en todo momento cuánta energía sobra y ajustan la potencia que envían al coche, de modo que el vehículo se carga sobre todo con sol y tira de la red solo cuando hace falta. Algunos modelos permiten elegir entre distintos modos:
- Solo solar: el coche se carga únicamente con el excedente de las placas.
- Solar más red: garantiza una potencia mínima y completa con sol cuando lo hay.
- Carga rápida: ignora el criterio solar y carga a plena potencia cuando tienes prisa.
Esta lógica es la que convierte la pareja placas más cargador en algo más que dos aparatos conectados a la misma pared.
Cuánta potencia necesitas de verdad
Aquí conviene bajar a números concretos. Un vehículo eléctrico consume, como orden de magnitud, entre 15 y 18 kWh cada 100 km. Un desplazamiento diario típico en Mallorca (ir al trabajo, llevar a los niños, alguna gestión) rara vez pasa de los 50 kilómetros, así que hablamos de unos pocos kWh al día.
En cuanto al cargador, las opciones domésticas habituales son:
- 3,7 kW (monofásico): carga tranquila, ideal si el coche pasa muchas horas aparcado.
- 7,4 kW (monofásico): la opción más elegida en Baleares, recupera mucha autonomía en pocas horas.
- 11 o 22 kW (trifásico): solo si tienes conexión trifásica y necesitas cargas muy rápidas.
Para la mayoría de hogares, un punto de 7,4 kW es más que suficiente. Recuperar la autonomía de un día normal con el excedente solar es cuestión de unas horas, precisamente las de alrededor del mediodía.
El papel de la batería doméstica
El reto evidente es que el coche no siempre está en casa cuando hay sol. Quien sale por la mañana y vuelve al atardecer se encuentra con que la producción más alta llega con el vehículo fuera.
Aquí entra la batería doméstica. Almacena el excedente del día y lo deja disponible para cargar el coche al atardecer o de noche, cuando ya no hay sol pero el vehículo sí está en casa. No es imprescindible para poner un cargador, pero amplía mucho las horas en que puedes cargar con energía propia. Si quieres profundizar en cómo dimensionarla, lo explicamos en la guía de baterías domésticas: qué capacidad necesitas.
Un solo proyecto, no dos obras
Instalar las placas y el cargador a la vez tiene una ventaja práctica que a menudo se pasa por alto: te ahorras montarlo todo dos veces.
Cuando se hace junto, el mismo proyecto comparte el cuadro eléctrico, las protecciones y la tramitación. El instalador dimensiona el conjunto sabiendo que habrá un coche cargando, conecta el cargador al punto del cuadro que le corresponde y deja el sistema preparado para que placas, cargador y, si procede, batería trabajen coordinados. Hacerlo por separado suele acabar en una segunda obra, con el coste y las molestias que conlleva volver a abrir.
Para saber cuántas placas te convendrían de partida, puedes consultar nuestra guía sobre cuánto cuestan unas placas solares en Mallorca, que da una referencia clara según el tamaño de la instalación.
Ayudas y fiscalidad para la recarga
La parte de recarga también entra en algunas de las ayudas disponibles en Baleares. La convocatoria autonómica de autoconsumo incluye un programa específico para puntos de recarga privada, y las bonificaciones municipales de IBI e ICIO pueden acompañar a la instalación fotovoltaica asociada. El detalle de quién puede pedir cada cosa está en la página de las ayudas al autoconsumo de las Islas Baleares.
Por dónde empezar
Antes de decidir nada, lo más útil es tener una fotografía clara de la instalación que necesitas. Con el configurador de VATSOLAR obtienes en un minuto una estimación de la potencia, el coste orientativo y la energía que produciría tu tejado, y puedes añadir el punto de recarga para el coche eléctrico. A partir de ahí, el equipo de VATSOLAR dimensiona placas, cargador y batería como un solo conjunto, pensado para que tu coche se cargue, siempre que se pueda, con el sol de Mallorca.
